Blog

Ascensorista de Guardia


Presentación

Platero es pequeño, peludo, suave;
tan blando por fuera, que se diría todo de algodón…

No soy pequeño,
ni peludo,
ni suave,
ni blando por fuera,
lo de ser un poco burro, no podría descartarlo
y por eso, sin venir a cuento, comienzo este particular diario, con Platero.
No soy Juan
ni Ramón
ni Jiménez
lo de ser un gran poeta, está completamente descartado.
y por eso, como si fuera un cuento, comienzo este blog particular
con algo de fantasía
con pocas rimas
con malos versos
con muchas emociones
con pronóstico incierto
y una ilusión:
Contar, contar hasta donde pueda, algo de mi oficio.
Compartir lo que soy, lo que somos,

Quizá, porque si logro contarlo
vosotros, vosotras y yo
sabremos algo,
algo más de mí,
de nosotras y nosotros,
de lo que hacemos,
de quiénes somos.

Es cierto, perdonad,
no lo he dicho,
soy ascensorista
ascensorista de guardia,
a su servicio.

El tiempo vertical

Yo, que oficio la verticalidad en el espacio, aprovecho esta breve altura
para reivindicar también un tiempo vertical, un momento o una eternidad, que salga de esa horizontalidad tan cotidiana…

Tiempo de cierre

Este blog acaba aquí.
Cuanto pude decir quedó dicho.

Ahora ya es tiempo de cerrar puertas, apagar la luz del hueco, recoger la herramienta, firmar el parte, y despedirme…

¡Cómo está el patio!

Hay instalaciones en las que uno entra, como en un tobogán, sabiendo que las escaleras habrá que subirlas pero, una vez arriba, todo fluye y se desliza….