Blog

Ascensorista de Guardia


Sí, pudiera ser enfado.

No lo sé
quizás sea desasosiego, sueño, el calor
quizás que el trabajo se atranca,
que las averías se empecinan,
que andamos de sobrecarga.

Pudiera ser, ¡qué se yo!, el verano,
o que andamos ya cansados.
pudiera ser, simplemente enfado,
contra nada,
ni contra nadie,
ni contra mí siquiera,
o contra todo,
contra todos,
contra mí incluso,
que parece algo distinto
pero en el fondo es lo mismo.

Sea lo que sea
hoy tengo uno de esos días
en que,
a falta de otra energía,
tiro de mi enfado,
tiro de mi rabia
y de los vestigios de amor propio
hasta que ese maldito ascensor
empiece a girar en condiciones
por sus santos cojinetes.

Soy ascensorista, ascensorista de guardia… en un día de cabreo.

Mi despacho

Mi oficina no es muy ancha, hay días que mide, algo más de un metro por un metro… cuando llega a dos me imagino que cabe una portería y casi se puede jugar al fútbol….

Un elefante en el ascensor…

Lo cierto, para qué vamos a engañarnos, es que tengo una de las mejores colecciones de errores profesionales que son ineludiblemente personales.

Eureka

Los ascensoristas a veces necesitamos ponernos un poco matemáticos. Normalmente es algo sencillo, operaciones que se hacen a mano alzada garabateando, a falta de un papel, en la pared del hueco…